martes, 26 de mayo de 2015

Nuestro pequeño universo.

Quisiera detener el tiempo en este instante. Parar todos los relojes del universo, que se detengan las horas, los minutos y los segundos. Congelar la vida en el momento en que estamos juntos en el sofá, mientras tu mano sostiene la mía, y todo en este mundo se vuelve perfecto.
Quisiera detener el tiempo en el instante en el que tu mirada se cruza con la mía, en el momento que tus brazos contornean mi cintura y te acercas a mi, tanto que nuestras narices se chocan. Me encantaría frenar el tiempo ahora que estoy envuelta en ti, porque soy todo lo que quiero ser cuando me abrazas. 
Quisiera darle un replay a todos los últimos besos cada vez que me traes a casa, para luego acelerar el tiempo hasta llegar al momento en que volvemos a vernos otra vez.
Porque todo lo que pude soñar en esta vida lo encuentro a tu lado, ya que no hay felicidad sin tu abrazo. 
Porque yo soy en el instante que me miras. Porque finalmente soy yo cuando soy en nuestro pequeño universo. 
Debo decir que al final es todo como escuche en una vieja canción: 'sin tu amor soy un montón de cosas menos yo'. 
Es entonces que vamos de la mano, a la par. Y cuando tu mano suelta la mía, me siento impar por el resto del día. 
Quisiera parar todos los relojes y silenciar al mundo, justo ahora que todo encaja a la perfección. Tus ojos frente a mis ojos, tu boca rozando la mía, tus brazos envolviendo mi ser. 
Quisiera parar los relojes y silenciar todo lo demás, porque ahora, en este instante en el que estamos juntos, fuera de nuestro pequeño universo no hay nada más que me pueda importar.


viernes, 22 de mayo de 2015

Hace horas no ha parado de llover.

Hoy, como tantos otros días, me he levantado sin ganas a desayunar, he puesto un capítulo de mi novela y me he puesto a mirar.
Parece un día igual a cualquier otro, pero con un tinte diferente, un tinte gris sobre el cielo y unas cuantas gotas golpeando contra la ventana.
Existe una cierta contradicción en mi en cuanto a los días de lluvia. Amo los días de luvia. Es en estos días que decido encerrarme a mirar series, películas,
leer quizás. También, es en estos días que siento más ganas de escribir, de contar lo que me pasa, convencida de que alguien en algún lugar remoto de este planeta está leyéndome.
Pero también los días de lluvias llegan y traen consigo una sensación de vacío, un manojo de tristezas. 
Es en los días que mas amo cuando me dejo caer en la decadencia. Tazas vacías, libros desparramados, frazadas por todo el piso de la habitación, pies descubiertos y pelos alborotados.
Hay veces que para apagar la tristeza, le pido al cielo que la lluvia suene más fuerte que mis pensamientos, aunque no siempre funciona. Quizás alguien quiere que yo misma me escuche. 
Y me despido por hoy, dejando esta entrada inconclusa. Porque así me siento en estos días, inconclusa. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Que escapando podamos bailar.

La ciudad duerme. Todos en esta casa duermen. Y yo con este maldito insomnio que otra vez me ha vuelto a visitar.
Cierro mis ojos intentando por fin dormirme. Cierro mis ojos, o por lo menos eso creo, me confunde esta oscuridad. 
Por un momento caigo en un sueño estando despierta. Nos imagino corriendo a primera hora de la madrugada, llegando a la estación, tomando el primer tren que nos ofrezca un buen destino. Y de pronto estamos sentados frente a frente, ambos del lado de la ventana, mirando como afuera todo se mueve con gran velocidad. 
Nuestras miradas se cruzan, nos tomamos de la mano y el ruido de los frenos del tren indican que hemos llegado a destino. Nos damos un abrazo infinito dentro de los contados segundos antes de bajar del tren, y corremos por la estación gritándole al mundo lo mucho que nos amamos.
Caminamos por la ciudad, desconocida, hermosa, brillante. Encontramos un parque. Es otoño, y esta repleto de hojas secas por donde miremos. Nos acostamos en ese colchón de hojas, tomamos fotografías del cielo, del sol, de nuestras manos entrelazadas, y luego, sin que te des cuenta fotografío tu sonrisa infinita.
Llega la noche en esa desconocida ciudad, y los edificios prenden luces de diez mil colores. Tu rostro esta noche me pinta diez mil colores.
Tomo tu mano una vez más. Nos abraza una ráfaga de viento y me invitas a bailar. 
La luna nos vigila, y se vuelve nuestra bola de espejos en el centro de la ciudad. Me tomas de la cintura mas fuerte que nunca, y me susurras al oído que jamás me vas a soltar. Somos felices, en este instante somos inmensamente felices.
Aprieto mis ojos tan fuerte que vuelvo a la realidad. Y me encuentro acostada en mi cama, con este insomnio y con más ganas que nunca de que este sueño que acabo de tener, se vuelva realidad.


martes, 10 de marzo de 2015

cuando amas, ya nunca consigues olvidar -

He vuelto a recorrer viejas calles, y los recuerdos caen del cielo a puñados. 
He vuelto a escuchar nuestra canción una y mil veces. Siempre trae consigo un pequeño toque de melancolía.
He vuelto a mirar nuestras primeras fotos, y no pude evitar contemplar el brillo que pintaban nuestros ojos aquellos días. 
He vuelto al lugar de nuestro primer beso, y me he sentado en el pasto, he cerrado los ojos y escuchando el ruido del agua he vuelto a revivir aquella noche en mi mente.
Me he vuelto a sentir demasiado pequeña en este mundo. Quizás es por eso que he vuelto al pasado para sentir un poco de la grandeza que traían consigo esos días.
Me he convertido en un ida y vuelta, pasado - presente. Es algo que no consigo evitar. 
No ha pasado mucho tiempo desde aquella vez en la que me subí a tu auto en la noche, recorrimos las calles de nuestra ciudad, y le permitimos a la luna ver nuestro primer beso. 
No ha pasado mucho tiempo desde el primer enojo, que intentó ser calmado con un primer 'te amo'. 
No ha pasado mucho tiempo desde la noche en la que nuestros ojos se cruzaron por primera vez. Pero aún siento que ha pasado una vida. 
En este momento estoy pensando que somos un manojo de recuerdos que quizás nunca logre olvidar. Nuestro primer beso, el día que te regale un 'te quiero' por primera vez, la noche en la que de un momento a otro nos volvimos novios, tu primer 'te amo', la tarde en la que nos juramos amor eterno y las demás tardes con tu sonrisa brillando bajo el sol. 
Son tantos recuerdos que no me alcanzaría el día para contarte. Guardo todos y cada uno de ellos en un rincón de mi corazón que lleva tu nombre escrito, como aquella vez que lo escribí en la arena frente al mar.
El tiempo juntos sigue pasando y girando en espiral a nuestro alrededor. Y  hay días que no se cuanto más se va a permitir girar. Sólo se que aunque siga girando, aunque el tiempo juntos siga pasando, yo nunca me voy a cansar, porque eres de esas personas que una vez que las amas, ya nunca consigues olvidar.

lunes, 9 de marzo de 2015

Lista -

Decidida. Decidida a todas esas cosas que siempre quise hacer, y me faltó proponerme.
El mundo es tan grande y hermoso que no se porque estoy perdiéndome de tanto.
En primer lugar necesito alguien que comparta mis deseos, alguien que me acompañe.
Mi lista se basa en cosas simples, que van desde viajar hasta ver un atardecer.
Viví demasiado tiempo en mi pequeña burbuja, tanto que hace un tiempo la hice explotar, y hoy he decidido empezar a caminar.
Quiero escuchar nuestras canciones favoritas, mientras encontramos formas en las nubes. Quiero correr y salpicar pequeñas gotas en los días de lluvia, así como sentarme a mirar el sol hasta que este queme mis ojos.
Quiero que escribamos nuestros nombres en la tierra con cualquier cosa que encontremos, y después abrazarnos y mirar como cae el sol. 
Y cuando el sol caiga, quiero que veamos las estrellas, quiero que intentemos contarlas. Así, para cuando hayamos contado demasiado, el sol habrá salido otra vez, y lo habremos visto salir.
Entonces, nos quedaremos boca arriba en el pasto, hablando largas horas de nuestras vidas, haciendo planes para un futuro, o quizás hablando de un presente. Al atardecer capturaremos ese cielo de varios colores, y por las noches caminaremos de la mano.
Un poco de lo que tengo en mente, lo más simple, digamos.
Y lo más importante es, que ya estoy lista para empezar.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Noche de insomnio.

Otra noche de insomnio. Otra noche en la que cuento estrellas para poder dormir.
Son la una y quince, aquí afuera todo esta oscuro. Estoy sentada en el patio de casa, envuelta en una manta, contemplando el brillo de la luna y del cielo estrellado. Por momentos me encuentro sintiendo un poco de viento golpeando en mi cara.
La noche se mantiene relativamente silenciosa. Sólo se escuchan un par de grillos cantar, y quizás el ladrido de algún perro a cuadras de aquí. 
Las hojas de los árboles se mantienen por un momento inmóviles, y por otros se permiten bailar al compás del viento cuando este comienza a soplar. 
En mis manos tengo un libro que hace un mes comencé a leer, quizás esta noche pueda llegar al final.
Busco en mis bolsillos, encuentro mi teléfono celular, tomo mis auriculares y busco una canción de mi banda favorita. Comienza a sonar 'You are young', y por primera vez en mucho tiempo creo que esta noche no puede haberse vuelto mas perfecta.
Quisiera quedarme toda la noche aquí sentada, esperando que salga el sol. Quisiera esperar y ver como, este, desde el horizonte llega a lo más alto del cielo. Quisiera observarlo por varios minutos, para contemplar su brillo, y luego cuando mis ojos quemen, tener que pestañar y cerrar los ojos con fuerza para volver a ver con claridad.
Y pasan las horas y recuerdo que tengo que madrugar. Maldigo a mis responsabilidades, y me dirijo hacia la puerta de casa para poder entrar.
Una vez adentro, pensando en lo lindo de la noche y en el amanecer que no voy a poder contemplar... Vuelvo a maldecir mis responsabilidades y me voy a descansar. 



Vivos.

Si hay algo que nos queda son las tazas vacías que permanecen en ese estado luego de tantas horas de charla intensa.
Si hay algo que nos queda son las noches de verano a la luz de las estrellas, las caminatas en el parque, y la sensación del viento soplando en nuestras caras.
Si hay algo que queda son las hojas girando en espiral frente a nuestros ojos, y nuestra imagen en mi mente de todas esas tardes que bailamos al compás de las hojas que giraban.
Porque entre todo lo que nos queda, que es mucho más, y no me alcanzaría la vida para contarte, hemos descubierto una nueva forma de vivir, y nos hemos sentado a pensar en lo mucho que vale la pena estar vivos.
Vivos. Nos sentimos vivos cuando el sol castiga nuestros ojos con su brillo intenso. Nos sentimos vivos cuando la luna nos acompaña a casa por aquellas calles solitarias que solemos caminar cada noche.
Estamos vivos con cada canción que nos dibuja una sonrisa, y sin querer nos regala un minuto más para vivir.
Estamos vivos, aquí y ahora, en el instante en que nos abrazamos y el mundo se detiene a mirarnos. Festejemos esta noche. Festejemos que, estando juntos, así si vale la pena estar vivos.

martes, 3 de marzo de 2015

endless dream -

Solía pensar que nadie podría alcanzar nunca una felicidad máxima. Solía no creer en el amor, hasta que te vi. Caminabas lentamente hacia mi. La luna iluminaba tu cara en mil colores. Fue mágico escuchar tu voz pronunciando mi nombre. Fue increíble la sensación de sentir tus labios sobre mi mejilla al saludarme. No me alcanzarían las palabras para describir todo lo que sentí en ese momento.
Guardo en mi corazón cada momento que vivimos juntos. La primera vez que caminamos tomados de la mano, aquel primer abrazo, y sin dudas el primer beso en aquella noche.
No se que pasara mañana, no se cuanto iremos a durar, solo se que me miraste y fui feliz. Y aún lo soy.
Cada vez que te miro, veo mil cosas especiales en vos. Tus ojos, tu boca, tu sonrisa, tu olor, y hasta tu voz. Todo aquello que tenga que ver con vos, se vuelve especial para mi. Sobre todo porque llegaste a mi vida en uno de mis peores momentos, y me cambiaste por completo. 
Cuando mas triste me sentía, me ayudaste a sonreír. Cuando todo se derrumbaba a mi alrededor, vos creaste un mundo nuevo, solo para mí. Y te lo agradezco, sin dudas me haces feliz. Porque siento que me viste, cuando para muchos yo era invisible. Y porque cuando estoy a tu lado, me siento parte de un sueño del que no quisiera despertar JAMÁS.