Solía pensar que nadie podría alcanzar nunca una felicidad máxima. Solía no creer en el amor, hasta que te vi. Caminabas lentamente hacia mi. La luna iluminaba tu cara en mil colores. Fue mágico escuchar tu voz pronunciando mi nombre. Fue increíble la sensación de sentir tus labios sobre mi mejilla al saludarme. No me alcanzarían las palabras para describir todo lo que sentí en ese momento.
Guardo en mi corazón cada momento que vivimos juntos. La primera vez que caminamos tomados de la mano, aquel primer abrazo, y sin dudas el primer beso en aquella noche.
No se que pasara mañana, no se cuanto iremos a durar, solo se que me miraste y fui feliz. Y aún lo soy.
Cada vez que te miro, veo mil cosas especiales en vos. Tus ojos, tu boca, tu sonrisa, tu olor, y hasta tu voz. Todo aquello que tenga que ver con vos, se vuelve especial para mi. Sobre todo porque llegaste a mi vida en uno de mis peores momentos, y me cambiaste por completo.
Cuando mas triste me sentía, me ayudaste a sonreír. Cuando todo se derrumbaba a mi alrededor, vos creaste un mundo nuevo, solo para mí. Y te lo agradezco, sin dudas me haces feliz. Porque siento que me viste, cuando para muchos yo era invisible. Y porque cuando estoy a tu lado, me siento parte de un sueño del que no quisiera despertar JAMÁS.
Cuando mas triste me sentía, me ayudaste a sonreír. Cuando todo se derrumbaba a mi alrededor, vos creaste un mundo nuevo, solo para mí. Y te lo agradezco, sin dudas me haces feliz. Porque siento que me viste, cuando para muchos yo era invisible. Y porque cuando estoy a tu lado, me siento parte de un sueño del que no quisiera despertar JAMÁS.
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